Me costaba mucho hablar a cámara, lo repetía tantas veces que me hacía perder el tiempo. Me ha ayudado mucho ver tus ritmos, cómo miras a cámara y lo que nos ibas proponiendo. Me siento mucho más segura y con menos miedo. En pocos días el avance que veo es increíble.
Sonia Dabalsa, Crianza consciente y segura




